Empresa
Equilibrado y análisis de vibraciones desde 1946
Fundada en 1946 por el ingeniero Luigi Buzzi, CEMB S.p.A. nació con el objetivo de desarrollar soluciones de vanguardia en el campo de las máquinas equilibradoras y el análisis de vibraciones. Desde sus primeros años, la empresa se ha distinguido por su capacidad técnica, su constante innovación y la calidad de sus productos, estableciéndose rápidamente como una referencia en el sector tanto a nivel nacional como internacional. A lo largo de las décadas, gracias a la expansión de sus actividades de investigación y desarrollo y a la continua evolución de las tecnologías de producción, CEMB ha ampliado su gama de soluciones, manteniéndose siempre fiel a su tradición de excelencia italiana y a su orientación a las necesidades del cliente.
Una empresa, un empresario
En 1946, Luigi Buzzi diseñó la primera máquina equilibradora: una solución pionera, cubierta por patente. En 1952, inició la producción de sistemas de equilibrado para ruedas de vehículos y, en 1954, la construcción de máquinas equilibradoras con un sistema wattmétrico electrodinámico, considerado todavía uno de los más fiables.
En 1960, promovió la creación de un nuevo departamento de investigación y desarrollo en el campo emergente de la electrónica: el resultado inmediato fue la aplicación de nuevas tecnologías a los sistemas tradicionales y a los equipos de supercontrol destinados a las grandes centrales de generación de energía. En 1969 inició la producción de máquinas de medios rígidos, lo que abrió nuevos horizontes de desarrollo.
1946
Desde su construcción en 1946 por el ingeniero Luigi Buzzi, CEMB mostró las características que pronto le permitirían desempeñar un papel de liderazgo en la producción de máquinas equilibradoras.
Capacidad para estar en sintonía con las necesidades del cliente y del mercado, competencia para proponer soluciones técnicas originales e innovadoras y seriedad para dirigir las estructuras organizativas y los procesos de producción hacia un único objetivo: la máxima calidad del producto.
Innovación en continuidad
Con el tiempo, las actividades organizativas y de gestión se ampliaron, pero Luigi Buzzi nunca abandonó su principal pasión: la implicación directa en los proyectos y el desarrollo de nuevas soluciones.
Ingeniero por el Politécnico de Milán, Carlo Buzzi se incorporó a la empresa de su padre en 1977, en el umbral de la revolución informática que estaba destinada a cambiar profundamente los procesos de producción y gestión. Trabajando junto a su padre en la dirección de la empresa, Carlo Buzzi impulsó nuevos proyectos basados en las últimas tecnologías digitales.
En la actualidad, sigue supervisando personalmente el desarrollo de nuevos productos y el estudio de nuevas tecnologías.
Producción
A lo largo de los años, CEMB ha perfeccionado y reforzado su técnica de producción hasta convertirse en un modelo de excelencia: combinando las más modernas técnicas de fabricación ajustada con la atención al detalle y la experiencia del personal, CEMB es capaz de ofrecer productos de extraordinaria calidad y durabilidad.
La búsqueda de la mejora continua, la optimización de los procesos y la definición del valor desde el punto de vista del cliente son sólo algunas de las directrices que acompañan la realización de cada producto.
Diseñar
Anticiparse a las necesidades del mercado, proponer soluciones técnicas originales e innovadoras y buscar la máxima calidad de los productos. Para alcanzar estos objetivos, CEMB invierte un gran porcentaje de su facturación en investigación y diseño, creando con el tiempo un equipo técnico altamente profesional y experimentado.
Con ayuda de los más modernos programas informáticos de diseño, los técnicos de CEMB siguen paso a paso cada nuevo proyecto: desde el análisis de las características hasta la definición del pliego de condiciones, desde la realización del prototipo hasta las pruebas funcionales. Una cabina de pruebas puede reproducir todos los niveles de presión, temperatura, humedad e ionización existentes en la Tierra: así, las nuevas máquinas pueden probarse en condiciones reales de funcionamiento.